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Capitulo 30

Capítulo 30: Tu Equipo se Gasta Aunque no lo Veas: Depreciación y Reposición

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Capítulo 30: Tu Equipo se Gasta Aunque no lo Veas: Depreciación y Reposición

Introducción a la depreciación

Imagina que compras un coche nuevo. El día que sales de la agencia, el coche ya vale menos que hace veinte minutos, aunque se ve idéntico y nadie te cobró nada. Esa pérdida existe desde el primer día, pero solo te la entregan de golpe el día que lo vendes. Eso es exactamente lo que le pasa a la maquinaria, al equipo y a las computadoras de tu negocio.

El problema es que esa pérdida no aparece en tu cuenta de banco. No hay un cargo mensual, no hay una factura, no hay nadie cobrándote. Y como no la ves, no la apartas; entonces el día que la máquina se muere, la reposición te toma por sorpresa y sale de un crédito de emergencia o de tu bolsa.

En este capítulo, aprenderás qué es la depreciación, cómo calcularla sin complicarte, por qué aparece restada en tu utilidad y sumada de vuelta en tu EBITDA, y cómo convertirla en un fondo real para reponer tu equipo.

¿Por qué te importa un gasto que no sale de tu bolsa?

  • Te dice tu utilidad real: si no restas el desgaste de tus máquinas, tu utilidad está inflada por una cantidad que tarde o temprano vas a pagar.
  • Te obliga a apartar dinero: la depreciación bien usada deja de ser un número contable y se vuelve un ahorro con nombre y apellido.
  • Afecta cuánto pagas de impuestos: la deducción de tus inversiones se aplica repartida en el tiempo, no de un jalón, y eso cambia tu resultado del año.
  • Cambia cuánto vale tu negocio: quien te compre va a mirar la edad de tu equipo, porque comprarlo significa heredar sus reposiciones. La valoración completa es del capítulo 18; este renglón es una de sus entradas.
  • Cambia por cuánto deberías asegurarlo: y aquí el número que sirve es el contrario, el de reponer el equipo hoy, no el que dice tu contabilidad. Lo vemos en el capítulo 28.

Cómo funciona la depreciación

La depreciación suena complicada, pero es simplemente repartir el costo de algo que compraste una vez entre todos los años en que lo vas a usar. En lugar de decir "este mes gasté $600,000 pesos ($30,000 USD)", dices "esta máquina me va a costar tanto al mes durante los años que dure".

Vamos a usar en todo el capítulo la misma imprenta tradicional del capítulo 28, que acaba de comprar una prensa digital.

1. Línea recta: el método que vas a usar

Existen varios métodos, pero para un negocio pequeño el que sirve es el más simple: repartir el costo en partes iguales a lo largo de la vida útil.

¿Cómo calcularlo?

Depreciación Anual = (Valor de Compra - Valor de Rescate Estimado) ÷ Años de Vida Útil

El valor de rescate es lo que crees que valdrá la máquina cuando dejes de usarla, si la vendes usada o la entregas a cuenta de la siguiente.

Ejemplo práctico: Tienes una imprenta y compraste una prensa digital.

  • Costo de la prensa: $600,000 pesos ($30,000 USD)
  • Valor de rescate estimado a cinco años: $60,000 pesos ($3,000 USD)
  • Vida útil que esperas darle: 5 años

Depreciación Anual = ($600,000 - $60,000) ÷ 5 = $540,000 ÷ 5 = $108,000 pesos al año ($5,400 USD), es decir $9,000 pesos al mes ($450 USD).

Esto significa que cada mes, aunque nadie te cobre nada, tu prensa vale $9,000 pesos ($450 USD) menos que el mes pasado.

2. Qué se deprecia y qué no

No todo lo que compras se deprecia. La regla llana es que se deprecia lo que usas durante varios años y se desgasta; lo que consumes en el momento es gasto, y lo vimos en el capítulo 2.

  • Se deprecia: maquinaria, camionetas, computadoras, mobiliario, herramienta, equipo de refrigeración, remodelaciones de un local.
  • No se deprecia: el terreno, porque no se desgasta.
  • No se deprecia: la tinta, el papel, la gasolina y todo lo que se acaba en el uso diario.

3. El valor en libros y el valor en la calle

El valor en libros es lo que tu contabilidad dice que vale la máquina hoy: el costo menos toda la depreciación acumulada. Después de dos años, tu prensa lleva $216,000 pesos ($10,800 USD) de depreciación acumulada y su valor en libros es de $384,000 pesos ($19,200 USD).

Pero cuidado: ese no es el precio al que alguien te la va a comprar. El valor en libros es una convención contable; el valor de mercado lo decide quien la quiere. En equipo de tecnología suele caer mucho más rápido que la tabla, y en maquinaria bien cuidada de bajo desgaste a veces cae más lento.

4. Por qué se resta en tu utilidad y se suma en el EBITDA

Aquí está la parte que confunde a todo el mundo. En tu estado de resultados —el del capítulo 29— la depreciación se resta como un gasto más, porque efectivamente perdiste valor. En el EBITDA, que definimos en el capítulo 4, se vuelve a sumar, porque su objetivo es mostrar cómo late la operación sin distracciones contables.

Ejemplo práctico: Sigamos con la imprenta, en un mes normal. En el capítulo 28 dijimos que deja $60,000 pesos ($3,000 USD) al mes; ahí todavía no habíamos restado el desgaste de sus máquinas.

  • Utilidad del mes antes de la depreciación: $60,000 pesos ($3,000 USD)
  • Depreciación de la prensa incluida ahora en los gastos: $9,000 pesos ($450 USD)
  • Utilidad de operación real: $60,000 - $9,000 = $51,000 pesos ($2,550 USD)

EBITDA = $51,000 + $9,000 = $60,000 pesos ($3,000 USD)

Esto significa que tu operación genera $60,000 pesos ($3,000 USD) al mes antes de contar el desgaste de tus máquinas, y $51,000 pesos ($2,550 USD) después de contarlo. Fíjate en algo: el EBITDA que acabas de calcular es exactamente la "utilidad" con la que veníamos trabajando en el capítulo 28. No es coincidencia; es que ahí todavía no habíamos abierto este renglón.

Un apunte para que la cuenta no te engañe: aquí estamos contando solo la depreciación de la prensa, porque es la máquina que compramos en este capítulo. En tu negocio real se suma la de todo tu equipo, y el hueco entre el EBITDA y la utilidad de operación es más grande.

Ojo: el EBITDA se ve más bonito precisamente porque le quitaste el desgaste, y el desgaste es real. La prensa se sigue gastando aunque tú la borres del renglón. Un negocio con mucha maquinaria y un EBITDA presumido puede estar destruyendo equipo más rápido de lo que lo repone.

5. El fondo de reposición: la parte que casi nadie hace

Aquí es donde la depreciación deja de ser contabilidad y se vuelve una decisión de dueño. Si tu prensa se deprecia $9,000 pesos ($450 USD) al mes, aparta esos $9,000 pesos en una cuenta separada, todos los meses, sin tocarlos.

En cinco años habrás juntado $540,000 pesos ($27,000 USD) y el día que la prensa muera no vas a tener que salir a pedir dinero prestado con prisa, que es la peor forma de pedirlo.

Van tres bolsas distintas en este libro y conviene no revolverlas: el fondo de emergencia del capítulo 11 es para lo que no viste venir; el fondo de temporada del capítulo 26 es para los meses flacos que ya tienes en el calendario; y este fondo de reposición es para el día, perfectamente predecible, en que tu máquina principal se muera. Cada uno tapa un hueco que los otros dos no.

Bueno, casi: dentro de cinco años la prensa nueva no va a costar lo mismo que hoy. No inventes un porcentaje de inflación para ajustarlo; pide la cotización actual de tu proveedor una vez al año y sube tu apartado mensual a lo que diga esa cotización. Es menos elegante y mucho más exacto.

Ilustración
Fondo de Reposición de Equipo

Los tres errores más caros con el equipo

  1. Tratar una máquina como gasto del mes - Meter $600,000 pesos ($30,000 USD) como gasto de enero hunde artificialmente tu utilidad de ese mes y la infla los siguientes cuatro años. Tus números dejan de servir para decidir.
  2. Nunca actualizar la lista de lo que tienes - Negocios con diez años de operación que no saben cuántas computadoras tienen ni cuándo se compraron. Sin lista no hay depreciación, y sin depreciación no hay reposición planeada.
  3. Confundir la depreciación fiscal con la vida real de tu equipo - La ley te dice a qué ritmo puedes deducir una inversión. Tu máquina no leyó la ley: se descompone cuando le toca. Lleva los dos números y no los mezcles.

En México, hoy

Los requisitos generales para que un gasto baje tu impuesto —comprobante válido, medio de pago rastreable, que esté efectivamente pagado— son los del capítulo 20 y aplican igual aquí. Lo que cambia con una inversión es el ritmo: no se resta de un jalón, se resta repartida.

Los porcentajes de deducción de inversiones por tipo de activo están en la Ley del Impuesto sobre la Renta y cambian según se trate de construcciones, maquinaria, equipo de cómputo o equipo de transporte. No los memorices ni los tomes de un blog: pídele a tu contador el porcentaje vigente que aplica a cada cosa que compraste, o verifícalo en el texto de ley del ejercicio en curso.

Sí hay dos topes concretos que conviene que conozcas porque afectan decisiones de compra. La inversión en automóviles es deducible hasta $175,000 pesos ($8,750 USD) por unidad, y hasta $250,000 pesos ($12,500 USD) si es eléctrico, híbrido o de hidrógeno. Si en lugar de comprar rentas, los pagos por uso o goce temporal de automóviles se deducen hasta $200 pesos diarios ($10 USD) por unidad, o $285 pesos diarios ($14.25 USD) si es eléctrico o híbrido. Estos topes no aplican a las arrendadoras ni a los vehículos de carga indispensables para la actividad. Si la decisión que tienes enfrente es comprar o rentar el equipo, la comparación completa entre arrendamiento puro y arrendamiento financiero está en el capítulo 32.

Un detalle operativo que rompe deducciones: cuando compras una inversión, el comprobante debe emitirse con una clave de uso de CFDI del grupo de inversiones, no con la de gastos en general. Si tu proveedor te lo emite mal y no lo corriges a tiempo, la deducción se complica.

Datos vigentes a agosto de 2026; verifícalos antes de aplicarlos, porque cambian cada año.

Esto no sustituye a tu contador ni es asesoría fiscal: es para que entiendas de qué te está hablando y puedas hacerle mejores preguntas.

Herramienta para controlar tu equipo y su reposición

Para ayudarte a saber qué tienes, cuánto se está gastando y cuánto deberías estar apartando, he creado esta plantilla:

Control de Activos y Depreciación

Esta plantilla es como tener un inventario vivo de tu equipo que:

  • Registra cada activo con su fecha de compra, su costo y su vida útil estimada
  • Calcula sola la depreciación mensual y anual de cada cosa, por línea recta
  • Te muestra el valor en libros actualizado de todo tu equipo
  • Suma cuánto deberías estar apartando cada mes en tu fondo de reposición
  • Te avisa qué activos entran en zona de reemplazo en los próximos doce meses

Conclusión

La depreciación no es un truco de contadores; es la manera honesta de reconocer que tus herramientas se están gastando mientras las usas. El desgaste ocurre lo escribas o no; escribirlo solo te permite prepararte.

Los negocios que aguantan diez años no son los que compran las mejores máquinas, sino los que nunca se dejan sorprender por el día en que hay que reponerlas.

Aparta desde este mes lo que se está gastando, aunque sea en una cuenta aparte con un nombre tonto. El coche pierde valor desde el primer día, pero tú puedes decidir si esa pérdida te llega en cuotas pequeñas o en un solo golpe.

Nota: Los valores en dólares (USD) son aproximados y se incluyen como referencia. La tasa de cambio utilizada es de aproximadamente 20 pesos mexicanos por dólar estadounidense. Esta tasa puede variar según el país y el momento.

Del capítulo a tus números

Ahora hazlo con los tuyos.

Las calculadoras del sitio aplican lo que acabas de leer a tu propio negocio. Se usan en pantalla, sin registrarte.

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